miércoles, 28 de enero de 2015

domingo, 25 de enero de 2015

FÚTBOL

A las 17.00 quedamos con los chavales, bien abrigados. Venían muy contentos, con bufandas del zaragoza, mantas y botellas con tapones que no te dejan entrar en el campo...
Hablamos con ellos: "chicos, vamos a ver un partido de fútbol, sabemos que hay gente que no se comporta como debe, pero nosotros sí. Vamos a ver a los jugadores del real zaragoza y a los del equipo contrario, jugaran mejor o peor, y acertarán y se equivocarán, pero son profesionales, y les debemos un respeto. Quizás el árbitro haga algo que creamos que no es correcto, pues lo mismo, nos mantenemos tranquilos, porque hemos ido a disfrutar, a ver deporte y todos los que están en el terreno de juego son profesionales."
Con esto y alguna cosa más en plan, siempre por parejas, nadie pasa a los educadores, nadie los adelanta, vamos a ver a muuuuucha gente, cuidado, los nervios, el cierzo....
Ahí que nos fuimos, a la Romareda, que será grande o no... pero para estos chavales era enorme....

Fue un paseo de nada, había mucha gente, nos miraban raro... en plan "estos pringaos ande van con los chavales con el frío que hace.." ... me encanta eso de que la gente te mire así.. después de tantos años, ya sabes cuando te miran bien, o como la rara... pues a esa gente decirle que simplemente la gozamos.

Yo llevo 5 años persiguiendo esta excursión, lo siguiente el CAI, y cuando pille a las de rítmica ya hablaremos... quería ir a la Romareda, porque me acuerdo de cuando iba yo... de lo gigante que me parecía todo, de lo que disfrutaba y de lo bien que me lo pasaba... el deporte, el ver deporte profesional.. encima un partido que retransmitieron por la tele....
ea!! jajajajajajajaj.. la mejor frase del partido: "oye, Ana, ¿porque no se oye la voz del señor?"
"¿qué voz?" "sí, ese que va diciendo lo que ocurre, que si falta, que si saque de banda, que si..." jajajajajajaj.. casi me meo... esta peque echaba de menos la voz de los periodistas que retransmiten los partidos por la televisión o la radio.. casi muero del ataque de risa...

Otros chavales no sabían quienes eran los del equipo contrario.. otras se dedicaron a "animar" a un chaval que su único trabajo en el partido era estar atento a cuando se salía la pelota para devolverla al terreno de juego, otros se comieron la merienda durante tooooodoooo el partido como si de las palomitas en el cine se tratase... otros fliparon cuando les dije: "esperad, que sacan... ya veréis ya, ¡¡van a meter un gol!!" y justo... ¡¡¡golazo al canto!!!!... anulado... pero golazo... como saltaron de la grada.. venga a gritar y a animar... y cuando se les pasó el momento eufórico... jajjajjja.. entonces me miraban sin creerse que yo hubiera adivinado que iban a marcar...

Momento del descanso.. nos bajamos a la barandilla, al ladico del césped para verlos mejor, estar más cerca.. y entonces yo, y un chaval de 9 años estuvimos ahí juntos... entonces caí en él... en este chaval que llamaremos Manuel... este chaval.. llevaba una sonrisa de oreja a oreja... estaba radiante..
Seguro que muchos habéis visto a los niños con los Reyes Magos... pues eso es... esa misma cara es la que llevaba él... feliz. Contento. Impresionante. Una cara así... merece la pena todo.
Me quedé a su lado. Comentamos tooooodo... y de repente comenzaron a calentar por la banda unos cuantos jugadores del Real Zaragoza. Manuel no se lo creía, los tenía al lado... no sé si os estáis imaginado la felicidad de este chaval, pero a mí se me eriza la piel.. con que calcular.
Estábamos muy muy cerca de ellos; posiblemente sería la primera vez que Manuel los tenía tan cerca. Manuel se sabe todo del Real Zaragoza, todo, sabe dorsales, nombres, tiene favoritos.... y en estas que comenzó a gritar sus nombres... el de los jugadores que estaban calentando... y le ayude claro...
y justo cuando unimos el grito de "Mariiiiiiiiooooooooooooooooooooooooooooooooooooooo, Mariiiiiiiiiiiioooooo" justo entonces ese jugador que estaba calentando, levantó la cabeza y con una sonrisa nos hizo un guiño... ¡¡Madre míaaaaa!!
Manuel... Manuel no sabía donde meter la cacho sonrisa que le salió, no le cabía en la cara, no le cabía!!! Y a mí tampoco. Os lo digo de verdad. Fue el mejor momento sin duda. Del partido, y de la vida de currante en general. Que una persona dedique dos segundos a guiñar un ojo y a sonreír es de agradecer y mucho. Sé perfectamente que ese chaval, Manuel, va a sonreír cada vez que recuerde la tarde de ayer. Y sé que yo también.
Agradecer enormemente a Mario esos dos segundos de su tiempo... gracias a los cuales va a haber dos personas que sonrían muuuchooo más tiempo que dos segundos.

Estos pequeños detalles son los que hacen falta.
Un gran pequeño momento. Desde aquí mi más sincera gratitud a Mario. Muchas muchiiiiisiiimas gracias!!!!
Un abrazo!!